martes, 18 de agosto de 2015

El descanso del Guerrero

Hola...!!!
Ahora sí que sí...!!! Ya si toca tomarse un descansito. Después de la firma del pasado viernes en la Biblioplaya, voy a tomarme unos cuantos días de inactividad en lo que a eventos y actos se refiere. No quiere esto decir que no vaya a entrar en las redes sociales y tal, porque seguro que lo haré, pero en esta ocasión será a título personal, nada de campañas de marketing ni nada parecido.
Ha sido un buen verano, la verdad, yo diría que de los mejores sabido que la época veraniega no es muy propicia para actos literarios y tal. Pero este verano ha sido la excepción.
Toca descansar, veranear, y escribir mucho, tengo tantos proyectos abiertos que parece que me falta tiempo para todo... ojalá el día tuviera más horas... También voy a ir preparando la campaña de otoño-invierno, en la que espero no tener un momento de respiro de la cantidad de actividades previstas. Si todo va según lo previsto, este final de año será impresionante.
Por otro lado, decir que quedan muy poquitos ejemplares en papel de Mqeos, y es que como he dicho, este verano ha sido increíble. Pero no hay que preocuparse, para mediados o finales de septiembre tendremos una nueva tirada, así que tened paciencia.
Y bueno, a disfrutar de lo que os queden de vacaciones, de la feria y ferias, y del resto del veranito. Muy pronto volveremos a la batalla.
Y recordad... Sed felices...!!!




martes, 11 de agosto de 2015

Quien tiene un pueblo tiene un tesoro...


No hace mucho me topé con un viejo amigo, de esos a los que no ves desde hace tiempo y acabas contándole la mitad de tu vida en forma reducida. Recuerdo que hubo un momento en que me comentó que debería ser increíble tener una de esas macro firmas de libros en un centro comercial, y fue una reflexión que me hizo pensar en ese tipo de situaciones.
No puedo negar que desde joven he soñado con firmar decenas de libros en el Corte inglés, por ejemplo, donde una cola de lectores esperasen impacientes mi garabato. Esa imagen ha estado rondando mi mente varios días, hasta que hace unos días comencé a verlo de otra manera:
He tenido la enorme fortuna de compartir tiempo, conocimientos y cultura con las gentes de un pequeño y precioso pueblo de nuestra Almería: Alhabia. Se ha celebrado allí la primera semana cultural, y Nuria Ginel, escritora oriunda de allí, tuvo el detalle de acordarse de mí y de invitarme a participar.
Allí, en Alhabia, rodeado de sus ciudadanos, compartiendo sus vivencias, anécdotas, tradiciones, sus alegrías y tristezas, es donde reafirmo que lo mejor de dedicarse a la escritura, es sin duda, los lectores y las lectoras.
Ya en el primer día nos llamó la atención el interés que pusieron los asistentes al taller-coloquio literario que impartimos Nuria Ginel, Mar Montoya y yo mismo. Preguntas y dudas que surgían de todos ellos nos hicieron pasar un rato muy agradable. Es lo que tienen los habitantes de estos pueblos, vas para contarles algo y te acogen como si fueras de la familia; y así fue la noche, una reunión familiar donde hablar del fomento a la lectura, la pasión que nos impulsa a querer narrar historias, o los sentimientos que afloran en cada verso de un poema.
El segundo día fue incluso mejor que el primero. El marco de la actividad era envidiable: un lugar alto en el pueblo que antaño fue una de aquellas eras por las que miles y miles de vueltas debieron dar los trillos a lo largo de los años. Concierto de la Banda de música y seguido el recital y concurso de poesía. Fuimos varios los autores que lanzamos unos versos al aire, Mar Montoya, Saray Santiago, Marian Rivas, Nuria y yo mismo; pero la grata sorpresa fue ver cómo personas mayores como Paca o Loli, a Agustín o a Paloma, o a un jovencísimo Carlos, lanzarse sin miedo al atril para recitar sus propios poemas.
Se suponía que éramos los escritores los que íbamos para enseñar, y la lección nos la dieron ellos, recordándonos que la vida hay que vivirla, que de ella se aprende todo lo que nos hará mejores personas y mejores escritores, y que la humildad y la sencillez son lo único que pueden hacer que se te recuerde en esta vida.

Fran Cazorla
Autores y premiados